martes, 29 de marzo de 2011

La transformación del diseño, Rodrigo Hernández


La transformación que está sufriendo la actividad del diseño en la actualidad es, como menciona el autor, tan o mas dramática que la que se dio en la revolución Industrial. Es un cambio en las responsabilidades del diseñador en el que cada vez mas se cuestiona la necesidad de diseñar objetos nuevos y se analiza la posibilidad de en su lugar crear sistemas, mensajes, servicios, o inclusive reutilizar elementos ya existentes para resolver satisfactoriamente los retos de cada situación. El diseñador contemporáneo ya no se dedica a crear objetos; Sino a resolver problemas tomando como prioritario el punto de vista del usuario final, limitado por las necesidades de la industria, el entorno sociocultural y las fuerzas del mercado; Siempre pensando en ser responsable con el medio ambiente, con lo social y lo económico. Un proyecto de diseño que antes podría consistir en un simple “diseña una bonita silla de oficina” se convierte en: ”Analiza el entorno cultural de las oficinas del lugar dónde te encuentras. Basándote en esos resultados, establece un mercado meta y discierne cuál es la mejor forma de que esos usuarios (quienes ya están acostumbrados a usar sillas) se coloquen en una posición cómoda para trabajar. Toma en cuenta quién y cómo hará realidad esa solución,y piensa en reducir el impacto ambiental que tendrá. Una vez hecho todo esto, crea un prototipo y pregúntale a tus usuarios si les agrada al 100 por ciento. Cuando te digan que no, incorpora sus reacciones en un nuevo prototipo y asegúrate que esos cambios no afecten mucho en otros rubros. Vuelve a probar tu diseño hasta que la mayoría de la gente no tenga demasiadas cosas malas que decir sobre el. Finalmente, acepta que jamás crearás algo perfecto y que tu aproximación siempre será perfectible”. Sólo mediante un análisis a profundidad –como el anteriormente descrito– del sistema de la oficina y las necesidades de sentarse, se puede llegar a gestar un cambio de una silla tradicional como esta: a la completamente adaptable Silla Aeron (que a fin de cuentas sigue siendo una silla)

a la Balans de Peter Opsvik (que ya no es una silla, sino un nuevo tipo de objeto donde colocarse y trabajar).

Es evidente que un proceso tan largo y diverso requiere una amplia gama de habilidades y métodos de trabajo, muchos de los cuales no son tradicionalmente usados en el diseño. Para poder abarcar tanto, en nuestro quehacer como diseñadores, tenemos que reconocer y aprovechar las habilidades y fortalezas con las que contamos y también saber cuáles son las que nos faltan o las que no son nuestro fuerte y, en lugar de intentar reinventarlas, acudir a otras disciplinas, aprender de ellas y luego incorporar sus métodos a nuestro proceso de diseño.

La transformación del diseño hacia la innovación, Isabel Harvey

Ya lo he dicho. Los diseñadores estamos no sólo para dibujar un producto con una gran calidad de bocetaje, sino más bien para resolver problemas. En la lectura el autor habla de cómo los diseñadores nos hemos encerrado en lo que se aprendió hace 20 años, y está bien porque en ese momento era necesario. Sin embargo los tiempos han cambiado y así las necesidades. Necesidades también han sido creadas y el mundo se mueve muy diferente a como se movía antes y a como la gente pensaba que iba a ser. En un mundo entonces donde existen muchísimos problemas de recursos, de procesos, de capital humano y pobreza, y de más se necesita personas con una perspectiva sumamente amplia capaces de analizar los problemas pero también dar una solución a ellos. Sin decir que los diseñadores son los únicos capaces de resolverlos, opino que un diseñador en conjunto con diferentes disciplinas puede lograr indagar muy profundo en la situación actual de la sociedad, el país y el mundo para realizar proyectos que favorezcan al desarrollo responsable de éste.
Estoy de acuerdo en que como diseñadores tenemos la obligación de informarnos acerca de lo que pasa en el mundo, a cerca de otras disciplinas y a cerca de otros tipos de diseño. Es cierto que el diseño fue dividido por una necesidad y porque es probable que en 4 años de carrera no se pudiera ver todo a cerca de todos los diseños, y es una lástima ya que siento que un diseñador gráfico se queda corto a la hora de resolver problemas, porque siente que él sólo hace un tipo de diseño. Sin embargo el diseñador industrial que tiene la capacidad de ver más allá en una circunstancia o problema, y puede dar una solución tiene entonces que ver también más allá de un producto. El producto no es la única solución que podemos dar a un problema o necesidad, claro que por cómo hemos sido formados nos cuesta mucho trabajo creer que siendo diseñadores industriales no hagamos productos, pero como dice en la lectura, tenemos que ir cambiando con el mundo que cambia cada minuto que pasa y las tendencias cambian, los caminos también cambian y la forma de pensar no se puede quedar en lo que nos enseñaron en la universidad.
Estoy de acuerdo con el autor en el momento que habla de la frustración de no llegar a ser parte de los grandes diseñadores como Starck o Gehry, y es muy cierto. Si en la universidad te enseñan productos de grandes personajes reconocidos mundialmente entonces esas son las aspiraciones de todos. Sin embargo también hay que ser críticos y analizar si sus productos responden a las necesidades de hoy, o necesidades puramente estéticas, porque desde que el diseño industrial surgió, también así la necesidad de las clases altas por satisfacer su placer estético. Hoy, con todas las necesidades de millones de personas, del medio ambiente y de nuestra especie que está acabando con el mundo veo mucho más importante resolver de manera extraordinaria e innovadora este tipo de problemas y hacer lo que sabemos hacer: diseñar. Y diseñar más allá de los paradigmas que nos ha establecido nuestra educación formal y la tradición del diseño.